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La corrosión es uno de los fenómenos más destructivos en la industria metalúrgica , causando miles de millones de dólares en pérdidas económicas a nivel mundial cada año. Si bien muchos consideran la corrosión un proceso uniforme y gradual en las superficies metálicas, en muchas aplicaciones industriales se produce de forma electroquímica localizada . La corrosión electroquímica localizada es un tipo de degradación del metal que se acelera en puntos o áreas específicas de la superficie, lo que provoca picaduras, grietas o depresiones profundas. Este tipo de corrosión suele ocurrir de forma repentina e imprevista, y puede provocar fallos prematuros en los componentes.
Definición de corrosión electroquímica localizada
La corrosión es típicamente un proceso electroquímico en el que ocurren simultáneamente reacciones de oxidación y reducción en una superficie metálica. En la corrosión localizada, estas reacciones se concentran en zonas específicas de la superficie metálica, lo que resulta en tasas de corrosión mucho más altas en estas zonas que en otras.
En resumen, en este tipo de corrosión, la superficie del metal se divide en dos regiones principales:
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Ánodo: La parte del metal que se disuelve y entra en la solución.
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Cátodo: El sitio donde ocurre una reacción de reducción (como la reducción de oxígeno).
Diferencias sutiles en la composición química, la tensión mecánica o las condiciones ambientales pueden hacer que una parte de la superficie del metal actúe como ánodo y la corrosión se concentre en ese punto.
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Mecanismos electroquímicos de la corrosión localizada
La corrosión localizada se debe a irregularidades en la superficie o a condiciones ambientales. Su mecanismo se explica de la siguiente manera:
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Formación de una celda galvánica: Una
celda electroquímica se forma cuando dos regiones de una superficie metálica presentan diferentes potenciales electroquímicos. Esta diferencia de potencial puede deberse a variaciones en la composición de la aleación, tensión residual, contaminación superficial o diferencias en el oxígeno disuelto. -
Activación anódica:
En la región anódica, el metal se disuelve en la solución en forma de iones metálicos (M⁺). Esta porción del metal sufre una degradación localizada. -
Reacción catódica:
En la región catódica, suele producirse la reducción de oxígeno o de iones de hidrógeno.
Ejemplo típico de una reacción catódica:O2+2H2O+4e−→4OH−O_2 + 2H_2O + 4e^- → 4OH^-
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Puntos focales de corrosión:
A medida que continúa el proceso de corrosión, se formarán picaduras o grietas localizadas en áreas donde la acidez del ambiente aumenta y la tasa de corrosión se acelera.

Tipos de corrosión electroquímica localizada
La corrosión localizada se puede clasificar en diferentes tipos según el tipo de reacción electroquímica y el lugar de aparición:
1. Picaduras
Uno de los tipos más comunes de corrosión localizada es la picaduras, que se manifiestan como pequeñas manchas o picaduras en la superficie del metal. Este tipo de corrosión suele presentarse en acero inoxidable con iones de cloruro.
2. Corrosión por grietas
Este fenómeno ocurre en zonas estrechas y cerradas, como debajo de juntas, entre juntas o en la unión de dos piezas metálicas. La reducción de oxígeno en los espacios crea celdas electroquímicas, lo que acelera la corrosión dentro de ellos.
3. Corrosión intergranular
En este tipo de corrosión, la corrosión se produce en los límites de grano del metal. Esto suele deberse a la precipitación de carburo de cromo en el acero inoxidable durante el tratamiento térmico o la soldadura.
4. Corrosión galvánica
Este fenómeno ocurre cuando dos metales con diferentes potenciales eléctricos se conectan eléctricamente y entran en contacto con un electrolito. El metal más reactivo (ánodo) se corroe más rápido.
5. Agrietamiento por corrosión bajo tensión
Los efectos combinados de la tensión de tracción y un entorno corrosivo pueden provocar que pequeñas grietas electroquímicas se propaguen gradualmente y eventualmente provoquen una falla.
Factores que afectan la corrosión localizada
1. Composición química de la aleación
La presencia de elementos de aleación como el cromo (Cr), el molibdeno (Mo) y el níquel (Ni) desempeña un papel crucial en la resistencia a la corrosión localizada. Un contenido reducido de cromo o la presencia de impurezas como el azufre reducen la resistencia a la corrosión.
2. La presencia de iones cloruro
Los iones de cloruro son uno de los factores más peligrosos que causan corrosión localizada. Estos iones pueden destruir la capa de pasivación de la superficie metálica, formando zonas anódicas.
3. Temperatura y valor de pH
El aumento de la temperatura y la disminución del valor del pH pueden acelerar las reacciones electroquímicas y aumentar la probabilidad de corrosión localizada.
4. Estado de la superficie
Las superficies ásperas, rayadas o contaminadas son lugares donde puede comenzar fácilmente la corrosión localizada.
5. Diseño inadecuado del equipo
Los lugares con intercambio limitado de aire y líquido, como grietas y juntas, son sitios comunes de corrosión localizada .
Diagnóstico y evaluación de la corrosión localizada
Hay varios métodos disponibles para identificar e investigar este tipo de corrosión:
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Examen visual y microscópico (microscopía óptica y electrónica de barrido): observar poros o grietas en la superficie.
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Pruebas electroquímicas (pruebas de dinámica de potencial): determinación del potencial de iniciación de la corrosión (Epit).
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Prueba de niebla salina: simula un entorno de cloruro.
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Análisis de superficie (EDS, XPS): Examine la composición química del área corroída.
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Pruebas no destructivas (NDT), como las pruebas ultrasónicas o de corrientes parásitas, se utilizan para detectar corrosión oculta.
Soluciones para prevenir la corrosión electroquímica localizada
1. Seleccione los materiales adecuados
Elegir una aleación resistente a la corrosión adecuada para el entorno operativo es el primer paso. El acero inoxidable tipo 316 , el acero inoxidable dúplex, el titanio y las aleaciones de níquel ofrecen un rendimiento óptimo en entornos con cloruro.
2. Oxidación superficial
El tratamiento de pasivación con ácido nítrico o ácido cítrico puede mejorar la capa protectora de óxido y reducir la probabilidad de formación anódica.
3. Área de cobertura
Se pueden utilizar recubrimientos de polímero, resinas epoxi, recubrimientos anticorrosivos o recubrimientos metálicos (como zinc (Zn) y níquel (Ni)) para evitar que el electrolito entre en contacto con la superficie del metal.
4. Diseño de ingeniería razonable
Evitar áreas estancadas, huecos y esquinas afiladas y diseñar sistemas con un flujo de fluido uniforme son principios importantes del control de la corrosión.
5. Protección catódica
En ciertos entornos, como tuberías o estructuras marinas, el uso de ánodos de sacrificio (zinc, magnesio) o corrientes externas controladas para la protección catódica puede minimizar la corrosión anódica.
6. Control ambiental
Reducir la concentración de cloruro, ajustar el valor del pH, controlar la temperatura y eliminar el oxígeno disuelto son estrategias efectivas para prevenir la formación de celdas de corrosión.
La importancia industrial de la corrosión localizada
La corrosión localizada puede parecer insignificante, pero en realidad es una de las formas más peligrosas de degradación de metales. En las industrias del petróleo y el gas, petroquímica, de centrales eléctricas, alimentaria y farmacéutica, este tipo de corrosión puede provocar fugas de material, contaminación de productos, paradas de producción y accidentes que afectan a la seguridad . Por ejemplo, incluso pequeñas picaduras causadas por corrosión localizada en intercambiadores de calor o tuberías
de acero en contacto con salmuera pueden paralizar todo el sistema.
en conclusión
La corrosión electroquímica localizada es un fenómeno complejo y peligroso, difícil de detectar y controlar debido a su naturaleza localizada e impredecible. En este tipo de corrosión, las reacciones anódicas y catódicas se distribuyen de forma desigual en la superficie metálica, lo que provoca daños graves en puntos específicos.
Comprender sus mecanismos, factores influyentes y métodos de prevención es crucial para prolongar la vida útil de los equipos metálicos y reducir los costos de mantenimiento y reparación. La selección adecuada de la aleación, un mejor diseño, la protección de la superficie y la monitorización periódica son medidas que pueden minimizar el impacto de este tipo de corrosión.